Descansando en Su Palabra

El valor y la firmeza que Dios le pide tener a Josué al introducir al pueblo de Israel a la tierra que Dios había jurado a sus antepasados, no era para el combate en la conquista sino para obedecer la Palabra de Dios, La Ley.

Josué 1:7 (NVI) Sólo te pido que tengas mucho valor y firmeza para obedecer toda la ley que mi siervo Moisés te mandó. No te apartes de ella para nada; sólo así tendrás éxito donde quiera que vayas.

El éxito de un cristiano está en obedecer la instrucción de parte de Dios, Él, ya tiene trazado el camino que cada quien va a llevar, las obras han sido planeadas y puestas por Él.

Efesios 2:10 (NVI) Porque somos hechura de Dios, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios dispuso de antemano a fin de que las pongamos en práctica.

De Josué no fue la idea de meter al pueblo de Israel a la tierra prometida, las estrategias y el plan de conquista no vino de él, solamente tenía que esforzarse por cumplir lo que el libro de la ley enseñara, meditarlo y ponerlo en práctica.

Josué 1:8 (NVI) Recita siempre el libro de la ley y medita en él de día y de noche; cumple con cuidado todo lo que en él está escrito. Así prosperarás y tendrás éxito.

Nuevamente Dios hace referencia que el éxito es obedecer su voz a través de la ley (Su Palabra), no le pidió tomar un curso de supervivencia y armamento militar, sino, meditar y cumplir Su Palabra.

¿Por qué es tan importante Su palabra?, ¿Sólo con leer La Biblia tengo éxito en todo lo que emprenda?
Recordemos que no se trata de amoldar a Dios a nuestros planes, sino, nuestros planes a los que Dios ya preparo, por lo tanto pasan a ser los planes de Dios y no los nuestros.
Decía un predicador, la comunión que se da al leer La Biblia con el autor (Dios) es incomparable.
Cuando leemos Su Palabra, cuando la meditamos, cuando la ponemos por obra, cuando la amamos, estamos sometiendo todos nuestros sentidos, nuestro intelecto, nuestro espíritu, nuestras emociones a lo que Dios quiere, la intimidad es tal que podemos discernir la voz de Dios hablando a nuestra vida y escuchar lo que Él quiere y caminar sobre esa palabra.

El cristianismo no es quedarse sentado de brazos cruzados, es obrar pero en fe descansando en La Palabra de Dios.

Josue tuvo éxito como líder de Israel, e introdujo al pueblo a la tierra prometida, en el libro que lleva su nombre se puede leer las asombrosas maneras en las que el pueblo, al mando de Josué, derroto a los enemigos y tomo posesión, no con las estrategias de Josue, sino las de Dios.
El lo hizo porque descansó en la palabra dada por Dios, descansó en que Dios estaba a cargo, descansó en que el camino que Dios había trazado para su vida lo conducía el Señor mismo y no Josué.

Josué 1:9 (NVI) Ya te lo he ordenado: ¡Sé fuerte y valiente! ¡No tengas miedo ni te desanimes! Porque el Señor tu Dios te acompañará dondequiera que vayas.»

El cristiano descansa en la Palabra que Dios da, el cristiano descansa en que Dios ya preparo de antemano las obras, caminos y propósitos para que ande sobre ellos, con pie firme cimentado en la Roca que es Cristo.

Meditemos, ¿qué camino estamos caminando? ¿Estamos en las obras que Dios preparo o estamos inventando nosotros mismos mil estrategias a diestra y siniestra para tener éxito en la vida?

Seamos valientes y firmes pero en obedecer lo que dice Su Palabra, La Biblia.

Por: Jonathan Brizuela

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El Obediente Despreciado y Humillado

“El fiel servidor creció como raíz tierna en tierra seca. No había en él belleza ni majestad alguna; su aspecto no era atractivo ni deseable. Todos lo despreciaban y rechazaban. Fue un hombre que sufrió el dolor y experimentó mucho sufrimiento. Todos evitábamos mirarlo; lo despreciamos y no lo tuvimos en cuenta.

A pesar de todo esto, él cargó con nuestras enfermedades y soportó nuestros dolores. Nosotros pensamos que Dios lo había herido y humillado. Pero él fue herido por nuestras rebeliones, fue golpeado por nuestras maldades; él sufrió en nuestro lugar, y gracias a sus heridas recibimos la paz y fuimos sanados.

Todos andábamos perdidos, como suelen andar las ovejas. Cada uno hacía lo que bien le parecía; pero Dios hizo recaer en su fiel servidor el castigo que nosotros merecíamos.

Fue maltratado y humillado, pero nunca se quejó. Se quedó completamente callado, como las ovejas cuando les cortan la lana; y como cordero llevado al matadero, ni siquiera abrió su boca.

Cuando lo arrestaron, no lo trataron con justicia. Nadie lo defendió ni se preocupó por él; y al final, por culpa de nuestros pecados, le quitaron la vida. El fiel servidor de Dios murió entre criminales y fue enterrado con los malvados, aunque nunca cometió ningún crimen ni jamás engañó a nadie.

Dios quiso humillarlo y hacerlo sufrir, y el fiel servidor ofreció su vida como sacrificio por nosotros. Por eso, él tendrá una vida muy larga, llegará a ver a sus descendientes, y hará todo lo que Dios desea.

Después de tanto sufrimiento, comprenderá el valor de obedecer a Dios. El fiel servidor, aunque inocente, fue considerado un criminal, pues cargó con los pecados de muchos para que ellos fueran perdonados. Él dio su vida por los demás; por eso Dios lo premiará con poder y con honor.”

Cuando nos damos cuenta que el precio de nuestros pecados era sufrir de la manera como Cristo sufrio y no solo eso sino que estar totalmente separados de la presencia de Dios por toda la eternidad y que fue anulada el acta de los decretos que nos condenaba gracias a que Jesús decidió pagar ese precio; deberia de hacernos saltar de alegría y gozo, mostrando una actitud de agradecimiento perpetuo hacia Aquél que tuvo misericordia de nosotros.

Nos encontraron con las manos en la masa; pudiendo ser castigados, nos declararon inocentes. No es que el castigo no se haya llevado a cabo, simplemente no lo recibimos nosotros, sino uno que era sin culpa, uno que nos ama; el fiel servidor obediente por amor a Dios y por darle la gloria que merece, se entrego en sacrificio para que ahora podamos gozar de una vida eterna en Su presencia; a esto lo llamo Misericordia.

Por: Jonathan Brizuela


¿Por quién o qué cambiamos a Dios?

La vida cristiana para muchas personas se ha vuelto como una película de Hollywood, se ve muy bonita en la pantalla y a veces nos saca unas lagrimas o nuestra adrenalina sube tanto que sentimos que podemos hacer descender fuego del cielo con solo pedirlo, pero llega el momento en que la película acaba y hay que volver a la vida real de presión, estrés, dudas, competencia y cosas con las cuales lidiar todos los días y aquello que una vez nos reto a vivir diferente lo dejamos como un recuerdo que pudo ser bueno pero pareciera ser ficción.

Escuchamos a lo largo de nuestra vida muchas enseñanzas, predicaciones, devocionales, leemos algunos libros de crecimiento espiritual pero pareciera que todo nos entra por la vista o el oído y se va como agua de las manos, ¿has pensado esto alguna vez?

Hubo un grupo de iglesias en el primer siglo del cristianismo que le sucedió algo muy parecido, Pablo le dijo a los Gálatas: “¡Ay, gálatas, qué tontos son ustedes! ¡Hasta parece que estuvieran embrujados! Yo mismo les di una explicación clara de cómo murió Jesucristo en la cruz. Sólo quiero que me digan una cosa: Cuando recibieron el Espíritu de Dios ¿fue por obedecer la ley, o por aceptar la buena noticia? ¡Claro que fue por aceptar la buena noticia! Y si esto fue así, ¿por qué no quieren entender? Si para comenzar esta nueva vida necesitaron la ayuda del Espíritu de Dios, ¿por qué ahora quieren terminarla mediante sus propios esfuerzos?, ¿Tantos sufrimientos, para nada? ¡Aunque no creo que no hayan servido de nada!  Dios no les ha dado el Espíritu, ni ha hecho milagros entre ustedes, sólo porque ustedes obedecen la ley. ¡No! Lo hace porque ustedes aceptaron el mensaje de la buena noticia”. -Gálatas 3:1-5 (TLA)

Las palabras de Pablo son duras, otras traducciones dicen en el verso 1: “insensatos, necios, torpes”, si vemos esta palabra a través de la Biblia en Lc. 4:25; 1Ti 6:9 y Tit. 3:3, nos dejara mas claro que esta palabra en el original señala una actitud del corazón como también una cualidad de la mente. No se refiere con esto a la brusquedad sino a un descuido pecaminoso de no usar con la ayuda del Espíritu Santo la capacidad mental para discernir las decisiones que se toman.

El problema que se estaba dando en ese tiempo con esas iglesias de los Gálatas era que, después de haber recibido el mensaje de salvación y creer que ahora eran libres en el Señor, un grupo de personas estaban haciéndolos volver a la esclavitud de la ley, creyendo que se puede alcanzar la salvación mediante un esfuerzo personal y no mediante la salvación que otorga Jesús por medio de su gracia; dicho de otra manera es como si nos dijeran: “No vayas por ese camino porque es muy peligroso y es posible que no puedas atravesarlo” y sin embargo nos metemos en ese camino, nos convertimos en insensatos, actitud del corazón y cualidad de la mente que no nos permite discernir la decisión que tenemos enfrente.

Hoy en día pasa algo similar en nuestro entorno, nos enfrentamos diariamente a este tipo de situaciones en las que tenemos que decidir vivir de acuerdo a lo que Dios nos enseña a través de su palabra o preferimos hacer caso a lo que nos influye la sociedad.

La sociedad nos dice: Revélate, estas demasiado joven como para ir a la iglesia, no obedezcas a tus padres, vive el momento, es normal tener relaciones sexuales antes de casarte, todo mundo lo hace, enójate, demanda, miente, has una movida por allá y otra por acá y saldrás beneficiado, no escuches a Dios, él no te escucha, Dios no existe, etc. etc. etc.

Y se nos olvida rápidamente lo que Dios no ha enseñado, lo que Dios nos ha mandado, lo que Dios ha hecho para salvarnos y rescatarnos, lo cambiamos por un mundo que te cobra caro, dice la Biblia en Proverbios 9:13-18 “La ignorancia es escandalosa, tonta y sinvergüenza. Cuando está en su casa, se sienta a la entrada misma; cuando está en la ciudad, se sienta donde todos la vean, y llama a los distraídos que pasan por el camino: «Jovencitos inexpertos, faltos de entendimiento, ¡vengan conmigo! ¡No hay nada más sabroso que beber agua robada! ¡No hay pan que sepa tan dulce como el que se come a escondidas!» Pero estos tontos no saben que esa casa es un cementerio; ¡no saben que sus invitados ahora están en el fondo de la tumba!” 

Pablo le dijo a los Gálatas en el capitulo 1 versículo 6 “Casi no puedo creer que en tan poco tiempo hayan dejado de obedecer a Dios.”

Vuelvo a lo que mencione al principio y es que la vida cristiana se ha vuelto tan relativa y de una manera inexplicable se nos olvida lo que se nos enseña, decimos amén a lo que en la iglesia se nos habla, a lo que Dios nos dice en su palabra, pero, a la hora de la prueba se nos olvida el poder que actúa en nosotros, se nos olvida de agradar a aquél que nos tomo por soldados, y nos importa mas lo que piense la sociedad de nosotros de lo que piense Dios.

¿Que tipo de cristianos somos?, los que solo nos sentamos a ver la vida cristiana como una película y pensar que eso solo es ficción, que no es realidad o eres el un protagonista de una verdad que no se puede esconder dispuesto a llegar a las ultimas consecuencias por agradar a aquél que lo dio todo por nosotros.

Por: Jonathan Brizuela


¿En quién confías?

“Estamos atribulados en todo, pero no angustiados; perplejos, pero no desesperados; perseguidos, pero no desamparados; abatidos, pero no destruidos… sabiendo que el que resucitó al Señor Jesús también nos resucitará a nosotros con Jesús y nos presentará a su lado juntamente con vosotros. Porque todas estas cosas suceden por causa vuestra para que, mientras aumente la gracia por medio de muchos, abunde la acción de gracias para la gloria de Dios… Por tanto, no desmayamos; mas bien, aunque se va desgastando nuestro hombre exterior, el interior, sin embargo, se va renovando de día en día. Porque nuestra momentánea y leve tribulación produce para nosotros un eterno peso de gloria más que incomparable; no fijando nosotros la vista en las cosas que se ven, sino en las que no se ven; porque las que se ven son temporales, mientras que las no se ven son eternas”. 2 Corintios 4:8, 9, 14-18

Creo que el texto es mas claro de lo que pueda comentar, pero me gustaría recalcar unas cuantos detalles que me llaman la atención.

Hay que recordar que como humanos tenemos algo que se llama sentimientos y de hecho, estos son muy variados y se manifiestan dependiendo de las circunstancias que vivimos, en ningún lugar de la Biblia dice que estos desaparecerán cuando decidimos creer en Jesús, estos nunca serán removidos de nuestro ser ya que son parte del paquete que viene instalado cuando fuimos creados, pero lo que si podemos controlar es la reacción que se desencadena después que uno de estos sentimientos se hace manifiesto y el apóstol Pablo nos dice que las tribulaciones, las dudas, persecuciones, etc., pueden presentarse en algún momento de nuestra vida, pero cuando estas lleguen no deben de generar angustia, desesperación o sentir que estamos desamparados.

No debemos de preocuparnos por las cosas que nos pasan hoy en día, Pablo lo llama “una momentánea y leve tribulación” otra traducción dice “las dificultades que tenemos son pequeñas, y no van a durar para siempre”; debemos estar consientes que una enfermedad terminal puede aparecer en nuestra familia, la perdida de un empleo, la muerte de un ser querido, el rechazo, ser víctimas de la violencia, pero todo eso no debe de hacernos perder la calma, porque nuestra confianza y esperanza no están puestas en las cosas de este mundo, ya que todo esto se termina, se desgasta; me viene a la mente el ejemplo de un automóvil, si usted compra uno, sabe que necesita de gasolina para que éste se mueva, si se le llega a terminar el combustible no se enoja con el carro, porque él no tiene la culpa que no le pongan gasolina,  y no solo eso, con el tiempo se desgastaran los frenos, el motor, la pintura y muchas otras cosas, es su naturaleza, lo mismo sucede con nosotros, sabemos nos vamos desgastando, no podemos ir en contra de la naturaleza, entonces, porqué seguimos poniendo nuestra confianza en algo que se desgasta, el apóstol Pablo nos dice, “No pongan la vista en cosas que son temporales sino en las que son eternas”

La enseñanza para nosotros es:
1. Los momentos de dificultad van a llegar, pero podemos controlar nuestras reacciones al confiar plenamente en que Dios tiene absoluto control de todo lo que nos pasa.
2. No pongamos la mirada en las cosas que se terminan, pongamos la confianza en las cosas eternas que nos ofrece Dios a través de Jesús.
3. Si aún no has decidido confiar plenamente en Jesús hoy es el día para que le entregues tu corazón y dejes que Él vaya guiando y ordenando cada área en tu vida.

Es muy sencillo, sólo tienes que reconocer que lo necesitas, que Dios te ama tanto que mando a su único Hijo Jesús a morir en una cruz para que si crees en él puedas gozar de una vida eterna, de una esperanza que nunca se acabará, pídele que entre a tu corazón para que lo limpie y lo restaure y comienza a vivir una vida conforme a lo que esta escrito en su Palabra, la Biblia.

Por: Jonathan Brizuela


Campanas Por Doquier

Son las 7:00 p.m. y como es costumbre de los 365 días del año las campanas de la iglesia que está a escasos 12 metros de mi casa comienzan a sonar, las personas que viven en los alrededores o que están en las bancas afuera al escuchar este concierto estridente auspiciado por un señor que pinta muchas canas que tira de una cuerda haciendo percutir el badajo en el anillo sonoro de este instrumento idiófono saben que es hora entrar a la reunión, esto no es algo que sucede nada mas a esa hora, este ritual es repetido en varias ocasiones durante todo el día comenzando a las 6 de la mañana.

 Al ver esta escena una y otra vez me llama la atención que son más o menos 16 siglos de esta tradición, tengo la leve esperanza que con el avance de la tecnología se desarrolle una aplicación para los celulares o computadoras en la que estas campanadas se escuchen nada mas ahí, si usted vive cerca de una de estas iglesias sabrá de lo que hablo, pero hay algo mas que me hace pensar y preguntarme ¿Qué pasaría si se dejara de tocar las campanas?, ¿Qué pasaría si se queda dormido el responsable de esto? ¿Ocasionaría que la gente no vaya a la iglesia?, ¿Seguirían fieles en ir aunque no escuchen nada?.

 Ahora le hago unas cuantas preguntas a usted que tiene la oportunidad de leer este pequeño escrito, ¿Qué le hace buscar a Dios?, ¿Va a la iglesia por una tradición familiar o personal de muchos años?, ¿Tiene una relación personal con Dios?

 Lastimosamente la mayoría de las personas ha tenido que levantar la vista al cielo recordando que hay un Dios hasta que algo estridente las hace reaccionar y yo me incluyo en esas personas, en innumerables ocasiones una enfermedad, un corazón roto, la falta de empleo o rechazo, inclusive el deseo de tener cosas materiales como el carro del año, un ascenso en el trabajo o que la chica mas hermosa de la escuela se fije en nosotros hace que vengamos humillados delante de Dios pidiendo ayuda.

 Esto no solamente pasa hoy, es un ciclo que viene desde hace más siglos que la campana, más o menos entre el siglo XIII y XI antes de Cristo sucedía esto: “Cada vez que el Señor levantaba entre ellos (El pueblo de Israel) un caudillo, estaba con él. Mientras ese caudillo vivía, los libraba del poder de sus enemigos, porque el Señor se compadecía de ellos al oírlos gemir por causa de quienes los oprimían y afligían. Pero cuando el caudillo moría, ellos volvían a corromperse aún más que sus antepasados, pues se iban tras otros dioses, a los que servían y adoraban. De este modo se negaban a abandonar sus malvadas costumbres y su obstinada conducta.” –Jueces 2:18-19 NVI.

Que fácil se ha vuelo para el ser humano olvidarse de Dios, o se niega su existencia o lo encajonamos en un iglesia de 4 paredes como que si El solo está para cumplir nuestros caprichos y ponerle queja de todo lo que pasa.

 Pero lo que Él anhela es una relación personal con el ser humano, con su creación mas preciada; lo que nos enseña el pasaje que compartí hace un momento contigo hace ver claramente que Dios siempre esta dispuesto a salvar la humanidad, a pesar de que esta le de la espalda, él esta pendiente de las personas que quieran buscarlo y dejar que Él haga su voluntad en sus vidas, dice la Biblia “Dios, desde el cielo, mira a hombres y mujeres; busca a alguien inteligente que lo reconozca como Dios; no hay uno solo que no se haya corrompido; no hay uno solo que haga el bien”. -Salmos 53:2-3 TLA.

 La naturaleza del ser humano es hacer el mal, es desviarse a caminos perversos pero la misericordia de Dios es tan grande que si decidimos creer en Él y buscarle con todo nuestro corazón Él pasa por alto, en su paciencia, los pecados pasados. Romanos 3:25.

 Que amor tan grande de parte de Dios para esta humanidad, y lo único que tenemos que hacer es buscarle y tener una relación personal con él, no se trata de ir a la iglesia o no, no se trata de ver cuantas actividades puedo hacer para llamar su atención, es simplemente creerle a él y vivir de acuerdo a lo que su palabra nos dice.

 ¿Vamos a seguir esperando que suenen las campanas para buscar a Dios?

 Dejemos de ser cristianos de iglesias y comencemos a ser cristianos en espíritu y verdad.

Por: Jonathan Brizuela


¿Porqué no hice caso?

¿Han escuchado alguna vez la frase: ¡Te lo dije!? Cuando tenía 7 años, recuerdo que regresaba a casa del colegio con mi primo en autobús todos los días, él tenia unos 14 años mas o menos y en repetidas veces escuche a mi mamá decirle que me cuidara mucho y a mi me decía que le hiciera caso, en ese tiempo recuerdo que los autobuses en mi país llevaban las puertas abiertas todo el tiempo y mi primo había desarrollado una habilidad que me parecía asombrosa y que algún día tenia que aprender y era que cuando el autobús aun estaba en marcha a unas cuadras de llegar a nuestro destino él se lanzaba hacia afuera, caía de pie y corría hasta llegar a la parada de autobuses donde la gente decente se tiene que bajar, esto lo hacia una y otra vez pero antes de su hazaña me decía con una voz fuerte como regaño en forma de sentencia: “No te vayas a bajar hasta que el autobús se detenga”, este tipo de palabras en el ser humano la mayoría de las veces son como un reto, como una pelea en el interior donde el “diablito” y el “angelito” se paran cada uno al lado de nuestra cabeza y comienzan a dar sus argumentos del porque se debe o no hacer algunas cosas que ya nos dijeron que no debemos hacer; por muchos días veía como mi primo saltaba y yo quería hacerlo igual, quería ponerme frente a la puerta de autobús con mi mochila en la espalda y saltar, me imaginaba la escena en cámara lenta el momento en que saltaba y dejaba el autobús con el aire fuerte sobre mi rostro mostrando una cara de valor y en el momento de caer al suelo las personas que estuvieran cerca dijeran “wow, que valiente, que intrépido, ¿como lo hizo?, otro niño a lo lejos diciendo: “mamá yo quiero hacerlo también”.

Un día en el que escuche la misma sentencia por parte de mi primo y salto, en ese momento comenzó el dilema mas fuerte que otras veces, en menos de 5 segundos hable con mi subconsciente “soy muy intrépido, no sé porque mi primo piensa que no puedo hacer esto, claro que puedo, ya estoy grande, tengo 7 años y muy bien vividos, sé que puedo hacerlo y voy a dejar a mi primo con la boca cerrada y dejara de creer que soy un simple niño y que ya soy todo un hombre”; ahí estaba yo, frente a la puerta trasera del autobús, veía como los objetos en la acera parecían ir mas rápido de lo normal pero no me asuste, la hora de la verdad había llegado, no debería ser difícil, mi primo lo hacia muchas veces, que podría salir mal; a la cuenta de tres saltaría, (1,2 y 3), salte del autobús como un paracaídas salta de un avión, como saltar a la piscina en el rancho de vacaciones, si usted ha pasado por esto antes o sabe algo de física sabrá que la forma en la que salte no era la mas adecuada para este tipo de hazaña, en el momento que caí solo recuerdo que mis pies tocaron el sueño y una fuerza actúo sobre mi haciendo caerme y dar muchas vueltas que me dejaron tirado entre la acera y la calle, sentía dolor por todas partes y los comentarios de las personas que estaban cerca no eran lo que yo esperaba, corrieron hacia mi para ver si estaba vivo, cuando llego mi primo me levanto de las manos y me comenzó a regañar, mi uniforme estaba roto, mis rodillas sangrando, me dolía el brazo y sabia que estaba en problemas, me iban a dar la regañada de mi vida, así que inventamos la historia que me había caído de las gradas en el colegio, pero los padres tienen un sexto sentido y se dan cuenta de todo, nos regañaron como era de suponerse, aprendimos la lección en las siguientes ocasiones mi primo mientras iba conmigo no se lanzo mas del autobús y yo años mas tarde aprendí como era la forma correcta de hacerlo.

Puede parecer gracioso cuando tienes el privilegio de contarlo años mas tarde, pero esto es algo que pasa en la actualidad en la vida de muchos cristianos, Dios nos da una instrucción de como hacer las cosas para nos vaya bien, pero pareciera que nosotros sabemos mas que Dios, como si nosotros conocemos mejor el camino y que podemos sacarle la ventaja y salirle mas adelante y diciendo -“mira mi opción era mejor que la tuya, te gane”.

Hubo una vez en el desierto en la que Dios le dio una instrucción sencilla al pueblo de Israel, les dijo:  Voy a mandarles el maná, pero cada quien recogerá lo que pueda comer en un día, mas o menos 2 litros por persona y nadie dejará nada para el siguiente día, solamente el viernes recogerán el doble porque el sábado es día de reposo y no habrá nada. (paráfrasis y énfasis del autor) Éxodo 16:16, 22.

Creo que mas claro no podía estar, era también un acto de fe para el pueblo, hoy voy salir a recoger el maná que me voy a comer y estoy seguro que si Dios dijo que mañana también habría maná pues el maná ahí estará

Dijo Jesús: “Ya no se preocupen preguntando qué van a comer, qué van a beber o qué ropa se van a poner. Solo los que no conocen a Dios se preocupan por eso, ustedes no se desesperen por esas cosas. Su Padre que esta en el cielo sabe que las necesitan. Lo mas importante es que reconozcan a Dios como único Rey y que hagan lo que Él les pide. Todo lo demás, Él se los dará a su tiempo. Así que no se preocupen por lo que pasará mañana, ya tendrán tiempo para eso. Recuerden que ya tenemos bastante con los problemas de cada día”. (Mateo 6:31 TLA).

 Como se nos olvida esto tan seguido, y al pueblo de Israel también, vea lo que pasó:

“Algunos dejaron algo para el otro día; pero crío gusanos, y apestaba. (Exodo 16:20 RVA), y no solo eso vea esto… 

“Aconteció que algunos del pueblo salieron en el sábado a recoger, y no hallaron nada” (Exodo 20:27 RVA).

 Así actuamos nosotros innumerables veces, nos gusta hacernos los valientes, nos gusta pasarnos de listo y lanzarnos del autobús en marcha pensando que lo resolveremos a nuestra manera y lo peor de todo es que cuando estamos en el suelo, con dolor en todo nuestro cuerpo, muchas veces le echamos la culpa a Dios por la situación vergonzosa en la que nos encontramos, 

Cuando Dios nos da una instrucción es porque él conoce el cuadro completo, él sabe cual es mejor camino para llegar porque él hizo el camino, él es el camino, es el guía que sabe como llegar a la cima sin que te caigas, 

 El reto para hoy es, dejemos de creer en nuestras fuerzas, en que somos mas listos que Dios y que tenemos la mejor respuesta, empecemos a creerle a Él.

 “Así comieron los hijos de Israel maná durante cuarenta años, hasta que llegaron a tierra habitada; maná comieron hasta que llegaron a los límites de la tierra de Canaán.” (Éxodo 16:35)

Si El dijo que lo va a hacer lo va a hacer!!

Por: Jonathan Brizuela


Frutos dignos de arrepentimiento

Mateo 3:1-12

“Arrepientanse, porque el reino de los cielos se ha acercado”

Esta era la expresión que usaba un hombre con un aspecto curioso, una vestimenta peculiar y una dieta estricta, nos referimos nada mas y nada menos que a Juan el Bautista, una persona con ideas un tanto radicales pero directas, sin rodeos, sin nada que ocultar, simplemente le hacia ver a esta generación la necesidad de arrepentirse de sus malos caminos y que el resultado de ello seria una vida integra llena de frutos agradables.

Dice la Biblia en el versículo 5 que muchas personas de Jerusalén, Judea y toda provincia al rededor del Jordán venían a que fueran bautizados por Juan confesando sus pecados; imagino el rostro de estas personas reflejando cierto grado de esperanza queriendo alcanzar misericordia, tratando de borrar lo malo que había en sus corazones, acciones que  les ocasionaba cierto peso que necesitaban descargar.

Hoy en día, pasa algo similar en el pueblo cristiano, sabemos que hay cosas en nuestra vida que no están bien, pecados que practicamos desde el lugar mas secreto como a la luz publica llegando a tal grado que nos sentimos mal y cuando la carga ya se volvió demasiado pesada llegamos a una disyuntiva en nuestro camino: confieso mis pecados y dejo que Dios quite esa carga o dejo que la carga me venza y caiga sobre mi y me quedo revolcando en el mismo camino vergonzoso que poco a poco me llevara a lo que dice Romanos 1:28 “Como ellos no quisieron tener en cuenta  Dios, Dios los entregó a una mente depravada, para hacer cosas que no deben”. y si seguimos leyendo los versículos 29, 30 y 31 nos menciona el apóstol Pablo una serie de características que lastimosamente están presentes dentro de nuestras iglesias hoy en día: Injusticia, fornicación, perversidad, avaricia, maldad, envidia, homicidios, contiendas, engaños, perversidades, murmuración, calumnias, enemigos de Dios, soberbia, vanidad, inventores de males, desobediencia a los padres, necedad, deslealtad, sin afecto natural, implacables, sin misericordia. Y una de las cosas que mas me impacta de estos versículos es el 32 que dice: “Estos, aunque conocen el juicio de Dios, que los que practican tales cosas son dignos de muerte, no solo las hacen, sino que también se complacen con los que las practican

Pero la cuestión no esta solo en ver si en mi corazón hay alguna de estas cosas que me hacen sentir mal, agotado, frustrado, sucio o pecador y que cuando ya no puedo acudo a una de las “prestaciones” que tenemos los cristianos que es el pedir perdón por los pecados y en la mayoría de las ocasiones parecería que esto me deja una nueva oportunidad de seguir haciendo lo que mejor me parece, “al cabo Dios me perdona, es su especialidad”.

Nuestro querido amigo excéntrico que platicamos al inicio estaba familiarizado con eso y les dijo a esas personas algo que los hizo retorcerse hasta lo mas profundo de sus huesos “No piensen que se salvarán solo por ser descendientes de Abraham” (v. 9 TLA), en otras palabras, no piensen que pueden hacer todo lo que quieran solamente porque al fin y al cabo Dios los perdona.

Cuando decidimos seguir a Jesús y creer que Él nos da vida y nos ha hecho libres de las garras del pecado nuestra actitud y forma de vivir cambia, es lo que Juan les decía a los fariseos “Demuestren con su conducta que han dejado de pecar” (v. 8 TLA), nuestra vida tiene que ser el reflejo que Jesús ahora gobierna nuestros corazones, nuestros pensamientos y acciones por lo que el estilo de vida erróneo que mencionamos hace un momento ya no debe ser parte de nuestra rutina diaria, sino que debemos mostrar esos frutos dignos de arrepentimiento, esas cosas que cuando las demás personas vean en nosotros glorifiquen a Dios por lo que estamos haciendo (Mateo 5:16).

No estoy hablando de ser perfectos, porque nunca lo seremos, pero quiero darte una buena noticia que nos dice el apóstol Pablo “Una cosa es clara: antes éramos pecadores, pero cuando Cristo murió en la cruz, nosotros morimos con él. Así que el pecado ya no nos gobierna. Cuando morimos, el pecado ya no tiene poder sobre uno.

Cuando Jesucristo murió, el pecado perdió para siempre su poder sobre él. La vida que ahora vive (Jesús), es para agradar a Dios. De igual manera, el pecado ya no tiene poder sobre ustedes, sino que Cristo les ha dado vida, y ahora viven para agradar a Dios.
Ustedes ya han muerto al pecado, pero ahora han vuelto a vivir. Así que no dejen que el pecado los use para hacer lo malo. Más bien, entréguense a Dios, y hagan lo que a él le agrada. Así el pecado ya no tendrá poder sobre ustedes, porque ya no son esclavos de la ley. Ahora están al servicio del amor de Dios.”
(Romanos 6:6-7, 10-11, 13-14 TLA)
Creo que este pasaje habla por si solo, la clave de todo esto es abandonarnos por completo en Dios, vivir para agradarlo a El.
Dejemos de ser doble cara como los fariseos, que solo querían ser bautizados para los demás los vieran y los siguieran teniendo por “santos” cuando en verdad su vida dejaba mucho que desear.
Quiero animarte a que vivamos una vida que agrade a Dios, que dejemos de ser religiosos, y comencemos a ser un reflejo de Jesús.

 

Por: Jonathan Brizuela